La estimulación magnética transcraneal (EMT) se utiliza, entre otras cosas, para el tratamiento de adicciones. Es una técnica no invasiva que utiliza campos magnéticos para generar corrientes eléctricas en el cerebro. La EMT ha avanzado mucho en los últimos años. Además, está adquiriendo un gran auge en la comunidad científica por sus buenos resultados. Por ejemplo, desde el año 2008 está aprobada en EEUU para el tratamiento de la depresión mayor.
La EMT también es eficaz para el tratamiento de la migraña y posee autorización en Europa para el tratamiento del Alzheimer, el trastorno bipolar, el Parkinson y la esquizofrenia. En 2018 la estimulación magnética transcraneal profunda fue aprobada para el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Por último, en 2020 ha sido aprobada para el tratamiento del tabaquismo. De esta forma, Repetitive Transcranial Magnetic Stimulation (rTMS), pasa a ser una de las terapias avanzadas más novedosas para el tratamiento de adicciones.
La EMT también es eficaz para el tratamiento de la migraña y posee autorización en Europa para el tratamiento del Alzheimer, el trastorno bipolar, el Parkinson y la esquizofrenia. En 2018 la estimulación magnética transcraneal profunda fue aprobada para el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Por último, en 2020 ha sido aprobada para el tratamiento del tabaquismo. De esta forma, Repetitive Transcranial Magnetic Stimulation (rTMS), pasa a ser una de las terapias avanzadas más novedosas para el tratamiento de adicciones.





