El Modelo Minnesota para el tratamiento del alcoholismo

Grupo de personas en una reunión de alcohólicos del modelo minnesota

El método o Modelo Minnesota es un tratamiento utilizado en muchos centros de rehabilitación para resolver el alcoholismo y otras adicciones. Se basa en la idea de que la adicción es una enfermedad y no una deficiencia moral. Propone la abstinencia y el apoyo mutuo para superar las adicciones, mediante la convivencia de los adictos en una comunidad terapéutica. Además, cuenta con la participación de médicos, psicólogos y otros profesionales expertos en adicciones.

El Modelo Minnesota surgió en EEUU durante la década de 1950 y está basado en el programa de los 12 pasos de alcohólicos anónimos. Este planteamiento terapéutico ofrece muy buenos resultados para el tratamiento de adicciones, por lo que continúa utilizándose en multitud de centros de desintoxicación de toda España y el resto del mundo.

Cómo funciona el Método Minnesota

El Modelo Minnesota fue concebido en 1949 por el psicólogo Dan Anderson en Minnesota y desarrollado posteriormente por la Fundación Hazelden. Propone entender la adicción como una enfermedad y el programa de Alcohólicos Anónimos como base de su tratamiento. Este método incluye la colaboración de los adictos, además de médicos y psicólogos, en el proceso de tratamiento. Así es como funciona el modelo Minnesota:

  • Desintoxicación: el Modelo Minnesota incluye la participación de médicos y psiquiatras especialistas para la desintoxicación inicial y el tratamiento de los síntomas asociados a las adicciones.
  • Comunidad terapéutica: el Método Minnesota propone la creación de un espacio de convivencia para que los adictos se sientan integrados y conectados (comunidad terapéutica). La finalidad de este espacio es ayudar a los adictos a romper su aislamiento y restablecer la interacción social, con efectos muy positivos en su bienestar.
  • Apoyo mutuo: heredado del programa de los 12 pasos, el modelo Minnesota propone el apoyo mutuo a través de los grupos de autoayuda para resolver las adicciones.
  • Cambio de actitud: las personas con alcoholismo y otras adicciones muestran rasgos de egocentrismo y prepotencia muy marcados. Por esta razón, el Modelo Minnesota propone un profundo cambio de actitud. Gestionar adecuadamente la voluntad propia descontrolada (self-will run riot) resulta esencial para evitar las recaídas a largo plazo.
  • Estilo de vida saludable: el Método Minnesota propone el desarrollo de un estilo de vida saludable, libre de drogas y alcohol. Como resultado, la abstinencia queda prácticamente asegurada.

El Modelo Minnesota desempeñó en su día un papel importante en la transformación de los centros de desintoxicación más tradicionales (sanatorios y hospitales psiquiátricos). Como consecuencia, cabe resaltar que la eficacia del Modelo de Minnesota se atribuye en gran parte a la mejora del bienestar emocional de los alcohólicos.

Un alcohólico mirando fijamente una cerveza
El método Minnesota ayuda a romper el aislamiento.

Efectividad del Modelo Minnesota

El Modelo Minnesota es un enfoque terapéutico ampliamente reconocido para el tratamiento del alcoholismo y otras adicciones. Por esta razón, muchos de los centros de rehabilitación de alcoholismo utilizan este método para la recuperación. Estos son dos de los estudios que demuestran la eficacia del Método Minnesota:

  • Un estudio llevado a cabo en Irlanda, examinó la eficacia de un programa de tratamiento hospitalario para la dependencia al alcohol basado en el Modelo Minnesota. Los resultados indicaron que el modelo es efectivo para reducir el consumo de alcohol y mantener esta reducción más allá del período de tratamiento (1).
  • Otro estudio investigó el modelo Minnesota en 245 adolescentes con diagnóstico de adicción a las drogas. Los resultados indicaron que completar el tratamiento está asociado con resultados superiores en comparación con aquellas personas que no lo recibieron o no lo completaron. El porcentaje de quienes completaron el tratamiento e informaron de abstinencia durante los 12 meses posteriores fue del 53 por cien, en comparación con el 15 y el 28 por cien de quienes abandonaron el tratamiento o estaban en lista de espera, respectivamente. (2).

Estos hallazgos sugieren, con sus respectivas limitaciones e implicaciones, que el modelo Minnesota resulta eficaz para el tratamiento del alcoholismo u otras adicciones.

(1) Effectiveness of a national ‘Minnesota Model’ based residential treatment programme for alcohol dependence in Ireland: outcomes and predictors of outcome.

(2) The effectiveness of the Minnesota Model approach in the treatment of adolescent drug abusers – Winters – 2000 – Addiction – Wiley Online Library

Un grupo de personas en terapia del método minnesota
Muchos centros de rehabilitación utilizan el método Minnesota.

Alternativas al Modelo Minnesota

Aunque el Modelo Minnesota es efectivo para el tratamiento del alcoholismo, las adicciones pueden resolverse con otros planteamientos terapéuticos. Estas son algunas de las alternativas al método Minnesota que conviene tener en cuenta:

  • Modelo Matrix: es un programa que combina la terapia cognitivo-conductual, la entrevista motivacional y la prevención de recaídas. Este tratamiento está diseñado inicialmente para personas con adicción a los estimulantes, como la cocaína o la metanfetamina, pero también puede utilizarse para superar el alcoholismo.
  • Modelo de Prevención de Recaídas: la prevención de recaídas es un programa que enseña a los adictos a identificar, evitar y hacer frente a situaciones de riesgo que pueden desencadenar el consumo. Este tratamiento hace especial hincapié en el desarrollo de las habilidades de afrontamiento y la autoeficacia.
  • Modelo de Religioso: el modelo religioso es un planteamiento terapéutico que utiliza principios y prácticas basadas en la fe para ayudar a las personas a superar la adicción. Generalmente carecen de profesionales médicos o sanitarios por lo que utilizan la ayuda mutua como principal estrategia terapéutica. Este modelo suele implicar servicios a la comunidad, asistir a servicios religiosos y leer las escrituras diariamente.

Estas son únicamente algunas alternativas al Modelo Minnesota, pero existen otras opciones de tratamiento para el alcoholismo, en función de las necesidades y preferencias de cada persona.

Información esencial sobre el Modelo Minnesota

Aunque el método Minnesota puede ofrecer muy buenos resultados para el tratamiento del alcoholismo, resulta esencial saber que estos tratamientos no son igualmente eficaces en todas las personas. Esto significa que cada persona tiene unas necesidades y características específicas, por lo que puede mejorar particularmente en un modelo de tratamiento y no en otro. Cualquier opción es válida si consigue mínimamente sus objetivos. Si desea más información sobre las distintas modalidades de tratamiento para el alcoholismo, póngase en contacto con la clínica de psicología Ivatad.