Psicosis cocaínica: Síntomas de un adicto a la coca

Causas e implicaciones de la psicosis cocainica y sus síntomas

En Valencia Adicciones observamos que el consumo repetido de drogas estimulantes como la cocaína puede provocar cuadros psiquiátricos graves como la psicosis paranoide. Se trata de un cuadro similar a la esquizofrenia paranoide aguda denominado psicosis cocaínica o psicosis inducida por cocaina. Si bien se ha explorado bastante en los adictos a las anfetaminas, este cuadro no ha sido investigado de forma sistemática en adictos a la cocaína.

La psicosis cocaínica es un cuadro clínico generalmente de carácter transitorio, aunque también puede ser recidivante. Está asociado a la adicción a la cocaína, la intoxicación por cocaína, o el consumo crónico de esta droga. Las alucinaciones, el delirio, la agresividad o la paranoia, son los síntomas más frecuentes que caracterizan la psicosis cocaínica.

La cocaína y la psicosis

La cocaína es, con diferencia, el psicoestimulante ilícito más consumido en Valencia. El Informe Mundial sobre Drogas de Naciones Unidas del año 2021 estimó que existen unos 20 millones de personas en el mundo que consumen cocaína. La producción de cocaína se mantiene actualmente en niveles récord y su principal mercado reside en Estados Unidos y Europa principalmente.

La cocaína es una droga euforizante muy potente que aumenta la energía, las emociones positivas y la confianza. Sin embargo, se trata de una droga altamente adictiva cuyo uso puede tener graves consecuencias médicas, psicosociales y psiquiátricas. Entre estas últimas, varios estudios sugieren una fuerte relación entre el consumo de cocaína y el desarrollo de psicosis aguda, comúnmente conocida como psicosis cocaínica o psicosis inducida por cocaína (CIP).

A causa del consumo repetido de cocaína, o como consecuencia del consumo elevado, la psicosis cocaínica es uno de los cuadros más graves que provoca el uso de esta droga. Este cuadro aparece entre el 30 y el 85 por ciento de los consumidores habituales de cocaína. Del mismo modo, se ha observado que el 0,1 por cien de los consumidores de cocaína pueden presentar la psicosis de forma inmediata cuando se inician en el consumo. Entre los diferentes síntomas de un adicto a la coca, probablemente el cuadro psicótico es el de carácter más grave.

Los síntomas de la psicosis cocaínica

Los síntomas más comunes de la psicosis cocaínica son los delirios (referenciales y de persecución) y las alucinaciones (auditivas, visuales y cinestésicas). Además, la agitación y el comportamiento violento también se observan con frecuencia durante la intoxicación por consumo de cocaína. Los síntomas psicóticos inducidos por cocaína (CIP) suelen ser de carácter transitorio (presentarse solamente durante la intoxicación por cocaína) pero también pueden experimentarse durante más tiempo, incluso en abstinencia. Cuando el cuadro se presenta a largo plazo o de forma repetida se conoce como trastorno psicótico inducido por cocaína (CIPD).

La psicosis inducida por cocaina es similar a la esquizofrenia
La psicosis, la cocaína y la esquizofrenia están altamente relacionados.

Entre los consumidores de cocaína que han sufrido psicosis cocaínica en algún momento, el 96 por cien experimentaron alucinaciones. El 90 por cien desarrollaron delirios paranoides (incluido el delirio celotípico o celopatía) relacionados con el consumo de drogas. El 83 por cien tuvieron alucinaciones auditivas, el 38 por cien alucinaciones visuales, y el 21 por cien alucinaciones táctiles.

En los casos más graves, o en la intoxicación aguda por cocaína, algunas personas presentan un cuadro psicótico denominado delirio de parasitosis o formicación. Se trata de un trastorno mental de carácter alucinatorio que cursa con la convicción de tener insectos o parásitos bajo la piel. Algunas de estas personas terminan autolesionándose, intentando eliminar los supuestos insectos. El delirio de parasitosis también puede aparecer en casos de alcoholismo severo.

Causas e implicaciones del trastorno psicótico inducido por cocaína

Las causas de la psicosis cocaínica no están identificadas con exactitud. La disminución de la función del transportador de dopamina que regula su recaptación en el cerebro podría ser el origen de este cuadro. La ciencia apunta a una predisposición genética a sufrir patologías de carácter psiquiátrico como causa principal de estos cuadros. Dicho esto, sabemos que el consumo de cocaína actúa como agente facilitador de ciertos trastornos psiquiátricos. Por lo tanto, los principales factores de riesgo relacionados con la psicosis inducida por cocaína son:

  1. Cantidad de cocaína consumida, puntualmente y a lo largo de la vida
  2. Inicio temprano de la dependencia a la cocaína
  3. Años de consumo de cocaína
  4. Vía de administración (por ejemplo, más frecuente entre fumadores de base libre o crack)
  5. Comorbilidad con otras adicciones
  6. Comorbilidad con otros trastornos médicos y de salud mental (como el TDH)
  7. Algunas interacciones farmacológicas
  8. El peso, el género y la genética

Como comentábamos, una de las principales implicaciones que puede tener la psicosis cocaínica es la evolución hacia la esquizofrenia de tipo paranoide. Una revisión de Murrie et al. encontró que la evolución de la psicosis inducida por cocaína a esquizofrenia fue del 22 por ciento. Esto quiere decir que aproximadamente 1 de cada 4 consumidores de cocaína que presentaron psicosis cocaínica desarrollaron esquizofrenia. Esto también ocurre con el consumo de cannabis, pero en mayor proporción (34 por cien). En conclusión, el consumo de cocaína podría favorecer o acelerar la aparición de esquizofrenia en personas con predisposición.

Tratamiento de la psicosis cocaínica

En primer lugar, no existe actualmente ningún tratamiento médico que permita eliminar la adicción a la cocaína. Del mismo modo, el tratamiento de elección para la psicosis cocaínica no está perfectamente definido. En general, las medidas de estabilización, como monitorear la hidratación y los signos vitales, suele ser el primer objetivo. Posteriormente, compensar la agitación, los síntomas psicóticos y la ansiedad serán los objetivos primordiales.

Tratamiento de la psicosis inducida por cocaína

Para tratar la intoxicación por cocaína es frecuente la prescripción de benzodiazepinas para compensar la ansiedad o la agitación. Sin embargo, para el manejo de la psicosis cocaínica, la prescripción de antipsicóticos como la olanzapina, la quetiapina o la risperidona, puede ofrecer buenos resultados. Esto es válido no solo a corto plazo sino también cuando los síntomas psicóticos persisten en el tiempo (es decir, cuando el CIPD está presente).

Importante: esta información no está destinada a sustituir la actuación de los profesionales que llevan a cabo el tratamiento de la adicción a la cocaína.

Para adquirir los medicamentos citados anteriormente debe hacerlo a través de los canales sanitarios autorizados a este efecto (Oficinas de Farmacia) y siempre bajo prescripción médica. Si entiende que necesita ayuda relacionada con la cocaína contacte con nosotros o acuda a su centro de salud y hable con su médico.