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Ser adicto al sexo en Valencia: entre el placer y el sufrimiento

Un adicto al sexo en Valencia muestra síntomas como el uso frecuente y compulsivo de la pornografía

Ser adicto al sexo en Valencia supone una experiencia dolorosa. Principalmente a nivel emocional, pero incluso también físicamente. La adicción al sexo, en conjunto, puede dejar una profunda huella. “Adicción al sexo” es el término más común para referirnos a una conducta compulsiva de hipersexualidad. Ya en el año 2013, escribíamos en este blog cómo las autoridades científicas mundiales ponían sobre la mesa la decisión de si considerar la adicción al sexo como ente patológico. Tal y como conocemos las conductas desadaptativas en las que no intervienen el alcohol o las drogas, la “adicción al sexo” como tal no existe. O por lo menos, sigue sin ser estar reconocida con este nombre por médicos, psiquiatras y psicólogos. Sin embargo, se acepta la denominación comportamiento sexual compulsivo, hipersexualidad, o trastorno de hipersexualidad, y que a veces llamamos “adicción al sexo” de forma coloquial.

 

De entre todas las adicciones comportamentales (al sexo, al móvil, a internet, al juego o a los videojuegos), solamente la adicción al juego (ludopatía), y la adicción a los videojuegos, están reconocidas como adicciones en sentido estricto. Es decir, de la misma forma que lo son el alcoholismo o la adicción a las drogas.

 

Un adicto al sexo en Valencia es la persona que padece una preocupación excesiva por las fantasías sexuales y que suele tener impulsos relacionados con el sexo o ciertos comportamientos sexuales que le resultan difíciles de evitar. La persona que sufre adicción al sexo padece una angustia relevante que incide negativamente en su salud, su trabajo, sus relaciones personales y otras partes elementales de su vida, y también en la de otras personas. La adicción a la pornografía, la masturbación compulsiva, el uso de la prostitución, o la recreación fantasiosa de perspectiva hipersexualizada, son algunos de los síntomas característicos de la adicción al sexo.

 

Las causas de la adicción al sexo

El sexo, como función fisiológica primaria en el ser humano, es inicialmente placentero para todos. Estamos preparados para experimentar gratificación y placer con las relaciones sexuales. Es precisamente en este aspecto donde nace la posibilidad de generar conductas desadaptadas respecto del sexo. Lo que en un primer momento es placentero, puede convertirse en impulsivo a causa del sistema de gratificación neuronal. Es en este mecanismo donde puede acabar estableciéndose una conducta compulsiva, caracterizada por rasgos obsesivos acerca del sexo.

No existe causa concreta que determine la aparición de la adicción al sexo. La forma en que crecemos, en que somos educados, la sociedad hipersexualizada en la que vivimos, y otros aspectos socio culturales, pueden influir claramente en el desarrollo de la adicción al sexo. Pero obviamente, también los rasgos psicológicos y las vivencias experimentadas (sobre todo en edades tempranas) pueden intervenir como factores de riesgo y precursores de la hipersexualidad. Algunos medicamentos utilizados en el tratamiento del Parkinson, o drogas como la metanfetamina (muy utilizada en el chemsex), pueden contribuir al desarrollo de una conducta de hipersexualidad. Entre el 3% y el 6% de la población general manifiesta síntomas relacionados con la adicción al sexo.

 

El uso de la prostitución, las fantasías hipersexualizadas, son algunos de los síntomas de un adicto al sexo
El uso de la prostitución, las fantasías hipersexualizadas, son algunos de los síntomas de un adicto al sexo

Con la expresión “adicto al sexo” incluimos tanto a personas del género masculino como a las del género femenino. Lo cierto es que, también algunas mujeres pueden padecer adicción al sexo. La adicción al sexo es conocida como ninfomanía para el caso de las mujeres, o como satiriasis en el caso de los hombres. Al mismo tiempo, podemos afirmar que la prevalencia de este tipo de trastornos es más elevada entre los hombres. Tal vez por esto entendamos a nivel social la adicción al sexo como algo que “exclusivamente afecta a los hombres”. Error.

 

El adicto al sexo, entre el placer y el sufrimiento

Lo cierto es que un adicto al sexo experimenta un patente malestar a causa de la conducta sexual repetida y subyugante que no consigue equilibrar. No es muy distinto al alcoholismo o la adicción a las drogas. De hecho, suelen presentarse de forma simultánea en muchas ocasiones. Probablemente, un adicto al sexo persigue mantener una vivencia sexual gratificante sin conseguirlo. Lo más parecido a lo que llamaríamos “yo controlo”, refiriéndonos al alcoholismo o la adicción a la cocaína, por ejemplo.

La adicción al sexo supone una conducta impuesta con carácter de obligación, no se puede elegir. Por consiguiente, la persona queda “prisionera”. Deja de “ser libre”. Cuando estás en manos de la adicción al sexo, lo haces porque de lo contrario sientes malestar y sufrimiento. Pero al igual que en otras adicciones, cuando lo haces (la conducta), no puedes evitar sus efectos perjudiciales. Es como ir detrás de un equilibrio no perjudicial que nunca llega. Así son las adicciones. Masturbación compulsiva, cibersexo, o uso de la prostitución.

En el centro de tratamiento de adicciones en Valencia tratamos personas con adicción al sexo. Personas que ven fuertemente distorsionada su conducta, que sufren y no consiguen superar la causa de ese malestar. Históricamente, el colectivo profesional ha “menospreciado” este tipo de afectaciones. A nivel social, al igual que los alcohólicos, los ludópatas, o los drogadictos, los adictos al sexo son poco menos que “viciosos” o “pervertidos”, en el mejor de los casos. Esto añade un factor más para que la conducta, que tiende a ser ocultada, se acentúe con el tiempo.

 

Los síntomas de un adicto al sexo en Valencia

Los principales síntomas de un adicto al sexo pueden englobar una gran cantidad de signos muy diversos. Por ejemplo, van desde la masturbación compulsiva, el uso frecuente de pornografía, uso de la prostitución, o en último término, diferentes tipos de trastornos parafílicos.

  • Cibersexo frecuente
  • Masturbación compulsiva
  • Aislamiento social
  • Adicción a la Pornografía 
  • Depresión
  • Uso de la prostitución
  • Diferentes tipos de parafilias
  • Relaciones sexuales con muy diversas personas de forma regular
  • Otras adicciones

 

Al mismo tiempo, un adicto al sexo a menudo sufre un deterioro progresivo de sus relaciones sociales. Con gran dificultad conseguirá, entre otras cosas, sostener un modelo de pareja estable. Poco a poco el aislamiento social irá aumentando. Por lo que supone todo lo que tiene que ver con el sexo, a menudo tendrá que esconder su comportamiento. Esto genera una vivencia angustiante con la sensación de no poder vivir con trasparencia.

En los casos más graves, existen altas probabilidades de que se rompa la relación de pareja, si existe. También puede verse amenazado el entorno laboral, o incluso puede suponer la pérdida del empleo. Puede afectar seriamente a las finanzas cuando se utiliza la prostitución. Por último, la presencia simultánea de otros trastornos adictivos empeora el cuadro. Por ejemplo, la adicción a la cocaína o el alcoholismo están presente en muchos de estos casos.

La parte más agresiva de una conducta sexual compulsiva no tratada (y compleja de distinguir), nos introduce en un terreno ciertamente delicado. No hablaremos aquí de lo que pueden suponer situaciones punibles como son los abusos, la pedofilia, o la violación. Incluso la propia prostitución en cualquier medida. Consideramos que son temas tan extremadamente delicados que no podemos tratar en esta web con el rigor ético y jurídico que merecen.

 

El tratamiento del adicto al sexo

El tratamiento adecuado de la adicción sexual debe combinar terapias farmacológicas y psicológicas simultáneamente. También pueden resultar de gran apoyo las terapias alternativas como el yoga, el mindfulness o la meditación. Las comorbilidades psiquiátricas y somáticas que aparecen con frecuencia con la hipersexualidad deben integrarse en el proceso terapéutico. Por ejemplo, si existe alcoholismo o adicción a la cocaína, tendremos que tratar también esas adicciones. El principal objetivo debe perseguir el restablecimiento de una conducta sexual saludable. La terapia de grupo y el enfoque cognitivo conductual ofrecen muy buenos resultados. Algunos medicamentos como los ansiolíticos o los antidepresivos pueden resultar un apoyo eficaz de cara a conseguir este restablecimiento. En Ivatad Valencia Adicciones podemos ayudarte a iniciar y desarrollar el mejor tratamiento para la adicción al sexo. Llama al 617.84.64.02 y pide información, sin compromisos.

 

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