El consumo de alcohol en adolescentes: principales consecuencias

adolescentes consumiendo alcohol en la terraza de un bar

Según el último informe del PNSD (OEDA 2025) los adolescentes inician el consumo de alcohol a los 14 años aproximadamente. Los resultados de esta encuesta indican que tres de cada cuatro jóvenes menores de 18 años han consumido alcohol alguna vez en su vida.

Cabe destacar que, el 30 por cien de los jóvenes que consumen alcohol lo hace en forma de atracón (binge drinking), lo que resulta extremadamente preocupante. Damos por supuesto que el alcohol es el principal agente socializador en la cultura occidental. Sin embargo, debemos recordar que cualquier consumo de alcohol es considerado de riesgo en adolescentes menores de 18 años.

El alcohol en la adolescencia

El alcohol es la sustancia psicoactiva percibida como menos peligrosa por los adolescentes. Sin embargo, la heroína, la cocaína o el éxtasis son percibidas como drogas de alto riesgo. Además, los jóvenes menores de 18 años ven el alcohol como una sustancia muy fácil de obtener, ya que la mayoría lo obtiene mediante personas adultas. Sin embargo, las autoridades sanitarias recuerdan que cualquier consumo de alcohol en adolescentes es de riesgo.

En este sentido, las mujeres adolescentes son más susceptibles al efecto del alcohol que los varones, por lo que ellas están especialmente perjudicadas. Esto se debe a su proporción de agua corporal y enzimas que metabolizan el alcohol. Además, muestran un patrón de consumo intensivo mayor que los hombres, por lo que su riesgo es particularmente alto.

Varios jóvenes adolescente bebiendo alcohol
Las mujeres son más susceptibles al efecto del alcohol que los hombres, por lo que el riesgo de daño es mayor.

En líneas generales, el consumo de alcohol en adolescentes puede provocar importantes alteraciones cerebrales. Veamos cómo les afecta el consumo y sus implicaciones.

¿Cómo afecta el alcohol a los adolescentes?

La exposición temprana al alcohol puede tener importantes consecuencias. Beber en la adolescencia puede provocar deterioro cognitivo e interferir en el desarrollo académico y las relaciones familiares. Pero además, el consumo prematuro de alcohol puede predisponer al alcoholismo y facilitar el contacto con las drogas.

El consumo prematuro de alcohol favorece la aparición del alcoholismo.

Por otro lado, el cerebro de los menores no está completamente desarrollado en la adolescencia. Durante esta etapa las áreas neuronales encargadas de la toma de decisiones, el autocontrol y las funciones cognitivas siguen evolucionando. Por esta razón, el alcohol y las drogas afectan más a los adolescentes, ya que tienen un cerebro más plástico que está diseñado para aprender durante el crecimiento. Como consecuencia, el consumo de alcohol a edades tempranas altera los procesos de aprendizaje propios de la adolescencia.

El consumo de alcohol interfiere en el desarrollo cerebral de los adolescentes.

En resumen, el alcohol afecta en mayor medida a los jóvenes y las personas mayores. Descubre más información en la pagina “efectos del alcohol en la edad avanzada“. Por último, cabe destacar el gran impacto que tiene el consumo intensivo de alcohol entre los jóvenes. Esta forma de beber es particularmente nociva. Veamos cómo afecta el Binge Drinking a esta parte de la población.

El Binge Drinking en adolescentes

Un aspecto preocupante del consumo en los adolescentes es el consumo de alcohol en atracón o “Binge Drinking”. Este patrón consiste en beber gran cantidad de alcohol en poco tiempo (menos de 2 horas). En adultos se considera Binge Drinking al consumo de más de 4 ubes (en mujeres) o más de 6 ubes (en los hombres), en menos de dos horas.

Tabla de binge drinking
Tabla de Binge Drinking

El Binge Drinking en adolescentes está considerado como consumo de alto riesgo. Las últimas encuestas sobre alcohol y drogas del PNSD muestran que aproximadamente uno de cada tres menores de 18 años ha bebido alcohol en forma de atracón en el último mes.

No es lo mismo salir a beber unas cervezas que hacer botellón o Binge Drinking. ¿Quieres conocer las ubes de las bebidas alcohólicas? puedes utilizar nuestra calculadora de alcohol. Sabemos que todo consumo de alcohol conlleva un riesgo, pero cada forma de beber tiene distintas consecuencias. Así pues, el Binge Drinking es particularmente perjudicial en adolescentes. Estas son las principales consecuencias del consumo de alcohol en atracón:

  • Afectación del aprendizaje
  • Afectación de la memoria y la atención
  • Predisposición al alcoholismo
  • Dificulta la toma de decisiones
  • Altera las relaciones personales
  • Provoca comportamientos agresivos y conductas de riesgo

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El alcohol como factor de riesgo del alcoholismo

Beber alcohol en la adolescencia es un factor de riesgo para la aparición de alcoholismo en la edad adulta. No obstante, en su desarrollo no solo interviene el alcohol, sino que intervienen otros factores. Estos son los principales aspectos involucrados en el desarrollo del alcoholismo:

  • Factores genéticos
  • Rasgos psicológicos (rasgos de personalidad, impulsividad, baja autoestima, etc.)
  • Factores biológicos y medioambientales (contacto con el alcohol, entorno social, amigos, familiares que consumen alcohol, etc.)

Además, el alcohol ofrece una sensación de invulnerabilidad y falsa percepción de control. El inicio en el consumo de alcohol u otras drogas es relativamente frecuente en la adolescencia como consecuencia de la presión social de los iguales (amigos) y el sentimiento de pertenencia al grupo. Por todos estos motivos, el consumo prematuro de alcohol podría facilitar la aparición de alcoholismo en la edad adulta.

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¿Cómo debemos actuar para que los adolescentes dejen de beber alcohol?

La sensibilización e información acerca de la problemática del consumo de alcohol en menores y adolescentes resulta fundamental. Los padres deben estar informados de los riesgos y consecuencias de esta práctica. En las escuelas, centros culturales o ayuntamientos, es importante realizar charlas, coloquios o conferencias para prevenir el consumo de alcohol en la adolescencia. Estos son algunos consejos sobre la forma actuar con los adolescentes respecto al consumo de alcohol:

  1. Modelaje. Los adultos representamos modelos para los jóvenes y adolescentes. Sabemos que la imitación de la conducta de los progenitores es una de las principales formas de aprendizaje en la infancia. Por lo tanto, la responsabilidad por parte de los adultos es enviar un mensaje claro a los adolescentes: la conducta más saludable es no beber alcohol.
  2. Comunicación. La comunicación con los hijos debe ser constante y fluida. Es importante mostrar interés por sus actividades, sus amigos, etc. Además, debemos brindar a nuestros hijos la oportunidad de gestionar el ocio de forma saludable y compartirlo con ellos.
  3. Normas. Las familias que no establecen normas contrarias al consumo de alcohol en los menores tienen mayor riesgo de que sus hijos adolescentes consuman.
  4. Educación emocional. Debemos ofrecer a los adolescentes herramientas para gestionar sus problemas y emociones de forma saludable. Es recomendable enseñarles a decir “no” cuando sea necesario.

En última instancia, podemos acudir a un psicólogo especializado en adicciones para obtener orientación en el proceso educativo y de prevención del alcoholismo. Tal vez quieras leer el artículo cómo saber si mi hijo es adicto.