La recaída en adicciones: principales mitos y cómo evitarla

Mano de un hombre alcanzando una copa de alcohol. Concepto de recaída.

La recaída en adicciones, tal como su nombre indica, significa “volver a caer”. Cuando hablamos de patologías, hace referencia a la reaparición de la enfermedad. En casos de alcoholismo, ludopatía o adicción a las drogas, la recaída implica desarrollar de nuevo el patrón del comportamiento problema tras volver a consumir o jugar. Más adelante veremos que en el ámbito de las adicciones no es lo mismo “caer” que “recaer”, aunque suele entenderse del mismo modo.

No obstante, las recaídas en adicciones son situaciones negativas evitables. Esto crea confusión (sobre todo en los familiares), ya que habitualmente pensamos que “lo normal es recaer”. De hecho, existen mitos y falsas creencias que son perjudiciales para superar la adicción. Vamos a describir qué son las recaídas, como prevenirlas y cuáles son los mitos asociados.

¿Qué es la recaída en la adicción?

Numerosas personas se apartan sin dificultad del juego, el alcohol o las drogas, temporal o definitivamente. De hecho, no todos los que beben o usan drogas sufren alcoholismo o drogadicción. Sin embargo, para los adictos dejar de consumir suele resultar complicado. La mayoría de personas con adicción deben someterse a tratamiento de desintoxicación para conseguirlo. Para un adicto, dejar de tomar es realmente un éxito. Pero esto no significa superar la adicción.

Cuando una persona con dependencia interrumpe el consumo comienza la abstinencia. Actualmente, la ciencia ha demostrado que los trastornos de dependencia tienen carácter crónico. Es decir, las adicciones no desaparecen al dejar de consumir. Sin embargo, la abstinencia sostenida permite a las personas con dependencia recuperar la salud y el bienestar. Si pasado un tiempo reaparece el contacto con la droga, la dependencia vuelve a expresarse y lo denominamos recaída en adicciones.

Algunos autores diferencian entre caída y recaída. Básicamente, la recaída implica el restablecimiento del patrón de consumo compulsivo de forma sostenida en el tiempo. Sin embargo, la caída es una situación puntual y aislada. No obstante, ambas implican un riesgo elevado de sufrir consecuencias irreversibles. Puedes obtener aquí información específica sobre la recaída en la ludopatía.

¿Qué provoca las recaídas en adicciones?

La Organización Mundial de la Salud define las dependencias como procesos recidivantes. Es decir, enfermedades con tendencia a reaparecer. Esto debe interpretarse con cautela. El carácter crónico de la adicción implica esta tendencia, pero debemos incidir en la no necesidad de experimentar recaídas. Sin embargo, la negación de la enfermedad y los recuerdos positivos asociados al consumo, pueden llevar al adicto a consumir una y otra vez.

Las principales causas que favorecen la recaída en adicciones las denominamos factores de riesgo. Por ejemplo, contactar con personas relacionadas con el consumo o frecuentar espacios donde se consumía anteriormente. De igual modo, factores como traumas, maltrato, etc., pueden estar involucrados en la reaparición del consumo. Por último, las circunstancias emocionalmente intensas, como un divorcio, la pérdida de un familiar, etc., pueden desencadenar una recaída en adicciones.

Una chica ha experimentado una recaída y apoya su cabeza en la barra de un bar.
Gestionar adecuadamente las emociones resulta fundamental para no recaer.

Dicho esto, debemos resaltar que las recaídas en adicciones pueden y deben evitarse. Lo normal no es recaer. Sin embargo, pueden aparecer, ya que la rehabilitación es un proceso. Por ejemplo, muchas veces ocurren recaídas por la gestión inadecuada del síndrome de abstinencia. Todos estos aspectos son tratados en la clínica Ivatad en Valencia para evitar las recaídas. Obtén información sobre cómo abordar el síndrome de abstinencia a la cocaína.

¿Cómo puedes prevenir la recaída en adicciones?

Por suerte, la recaída en adicciones se puede evitar con conciencia de enfermedad y el estricto cumplimiento de las pautas prescritas por los terapeutas. No obstante, esto requiere un seguimiento terapéutico sostenido en el tiempo. Para superar la ludopatía, el alcoholismo o la adicción a la cocaína necesitamos continuidad en el tratamiento. Por ejemplo, el tratamiento para la adicción a la cocaína debe extenderse normalmente durante varios años.

Dos personas consumiendo drogas y alcohol en una mesa.
Los amigos relacionados con el consumo de drogas son considerados un factor de riesgo en el tratamiento de adicciones.

Cumpliendo los anteriores aspectos aumentamos la probabilidad de alcanzar una recuperación exitosa. A corto plazo, la forma óptima de prevenir recaídas es evitando los factores de riesgo. A largo plazo, mantener el contacto con profesionales especialistas en adicciones y personas rehabilitadas, es la forma más eficaz de evitar la reaparición del consumo.

Mitos sobre las recaídas en adicciones

Numerosas personas que intentan dejar una adicción vuelven a consumir en los primeros meses de tratamiento. Evitarlo no es una cuestión de suerte, sino de la gestión adecuada de factores de riesgo, intensidad del tratamiento, cumplimiento de las pautas y conciencia de enfermedad. Sin embargo, encontramos mitos y falsas creencias que pueden perjudicar tanto a pacientes como familiares del adicto. Estos son los principales mitos acerca de las recaídas en adicciones.

Recaída es sinónimo de fracaso: falso

Tener una recaída no es sinónimo de fracaso sino de una rehabilitación con aspectos no tratados. Esto es importante, ya que la creencia de que recaer es un fracaso puede contribuir a que se aparezca con frecuencia. Instalados en la vivencia del fracaso lo más habitual es abandonar el tratamiento y seguir consumiendo. Si estás en rehabilitación y sufres una recaída en adicciones, habla con tu terapeuta y sigue sus indicaciones. Trabajar los aspectos que te han llevado a consumir te conducirá hacia la rehabilitación sostenida.

La recaída es señal de falta de motivación: falso

La tendencia a repetir el consumo forma parte de la enfermedad incluso en personas con gran motivación. No se puede garantizar la abstinencia únicamente por empezar la recuperación. Una vez motivados, es necesario pasar a la acción y sostener esta actitud en el tiempo. Pasar a la acción implica cumplir con exactitud las indicaciones del terapeuta. Por lo tanto, estar motivado no es suficiente para evitar la recaída en adicciones.

La recaída empieza en el momento en que se vuelve a consumir: falso

La recaída en adicciones empieza antes de volver a consumir. Esta situación se denomina “recaída psicológica”. Aparece fundamentalmente cuando acumulamos sentimientos negativos o gestionamos indebidamente el estrés y recuperamos un comportamiento similar al del periodo de consumo. Es decir, el consumo de drogas y el estrés se encuentran íntimamente relacionados. La recaída también puede empezar cuando dejas de tomar medidas preventivas y aceptas la exposición al riesgo. Volver a consumir es el punto final de un proceso al que denominamos “recaer”.

La recaída en adicciones es inevitable: falso

La recaída es prescindible y evitable. Sin embargo, esto no quiere decir que sea fácil conseguirlo. Reconocer las señales que nos llevan a consumir drogas nos ayudará a evitar las recaídas. En rehabilitación aprendes a evitar y gestionar la exposición a los factores de riesgo. Descubre información ampliada aquí (en inglés): factores que aumentan la probabilidad de consumir drogas.

Dicho esto, la parte más controvertida es la que hace referencia a lo prescindible o no de las recaídas. Muchas personas en rehabilitación necesitan comprobar la imposibilidad de una relación saludable con el juego o las drogas mediante las recaídas. Sin embargo, pensar que son inevitables es un error. Lo normal no es recaer, sino que debes hacer un gran esfuerzo para evitar las recaídas.

Solo es recaída si tomas la droga habitual: falso

Otro mito muy común es el que hace referencia a las sustancias preferidas. El consumo de alcohol o cualquier otra droga que se emplee para adormecer los sentimientos constituye una recaída en perosonas en rehabilitación. Esto es así aunque no hayas tenido problemas con dicha sustancia en el pasado. Probablemente, acabarás consumiendo la sustancia preferida o desarrollando adicción a las nuevas sustancias. Además, otros modificadores del estado de ánimo, como el dinero o el sexo, pueden provocar ganas de consumir y precipitar la recaída en adicciones. Descubre más información en la página “la recaída en el alcohol“.

Una recaída anula el progreso realizado: falso

Tener una recaída no implica empezar de cero la rehabilitación. La experiencia que se adquiere sin consumir ofrece siempre un resultado positivo y es parte del aprendizaje. Como comentábamos, la recaída implica un detenimiento en la evolución del tratamiento, pero no un fracaso. Recaer no implica “volver a empezar”, lo que no resta peligrosidad al hecho de volver a tomar. Debemos tener en cuenta que recaer puede ocasionar daños irreversibles. Por ejemplo, relaciones de pareja que se rompen con la recaída en adicciones. En cualquier caso, si tras recaer restauramos la abstinencia, la recuperación podrá continuar favorablemente.

Está bien tener alguna recaída: falso

A pesar de que la recaída no garantiza la imposibilidad de recuperación, es muy arriesgado aceptarla como parte del proceso. Volver a consumir implica enajenación, irritabilidad y pérdida de control sobre el consumo. Además, las consecuencias son cada vez más negativas y demoledoras. Algunas personas nunca vuelven a la recuperación tras la recaída en adicciones. Por lo tanto, tener recaídas nunca es positivo. Si estás atravesando una situación complicada, puedes contactar ahora con los psicólogos especialistas de la clínica Ivatad.